¿Alguna vez te he
dicho lo mucho que añoro momentos como estos?
Que tu me
escuches y que yo... que yo te escriba.
Espero que de tus
hermosos labios se dibuje una línea curvada, anunciando tu sonrisa.
Porque solo tu
consigues sacar de mi palabras bonitas.
Me gusta sentir
que estás allí, porque al escribir siento que estás a mi lado,
que me susurras
al oído siseos que me erizan la piel y
que al momento me dedicas tus mejores expresiones.
¿Te he comentado
alguna vez que me vuelve loca la manera en la que me miras?
Aunque solo sea
rara vez, me conformo, pero no dejes de hacerlo.
Porque en ese
momento mágico, siento que soy la mortal más feliz del mundo.
Sé que pueda
parecer algo rosa esta prosa, pero no puedo dejar de expresar lo que siento.
A menos que
puedas quitarme estos dedos, puede que mi voz lo revele, aunque no sería igual.
Me gusta la
laguna que escondes en el fondo, porque haces de ti misterioso, y sabes que mi
debilidad son las novelas policíacas. Muero por un fin de semana en solitario,
claro sabiendo que estás a mi lado, me gusta la piña, Adele, momentos de
reflexión, cielos blancos y esponjosos, las locuras que soy capaz de cometer y
vivir a tu lado las penas y alegrías que compartamos.

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